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La Intendencia de Montevideo indica que no hay más excusas para mejorar la seguridad. Los transportistas dicen que subsisten dificultades técnicas y económicas para introducir cambios.
A partir del próximo jueves, la Intendencia comenzará a controlar que todas las camionetas de escolares lleven cinturones de seguridad.
A partir del 1° de julio, todas las camionetas de escolares deberán tener instalados al menos los cinturones de dos puntas. Y en un año más, los de tres puntas que los técnicos recomiendan como los más seguros para los niños. Pero además, los vehículos deberán tener asientos apropiados para escolares.
”Está claro que esto no les cae muy bien a los transportistas de escolares. Tienen que hacer una inversión en seguridad, tal como se lo pedimos. Ya pasaron dos años. Ellos estuvieron trabajando en todo momento con la Unidad Nacional de Seguridad Vial y con nosotros, y las cosas están claras. ¿Por qué se esperó? Se esperó porque ellos plantearon el tema económico. Entonces, se buscaron soluciones y se llegó al leasing, que ya se está aplicando. Por lo tanto, creemos que no hay más excusas para cambiar los asientos”, declaró Urse ante la Comisión de Tránsito y Transporte de la Junta.
Sin embargo, el sindicato Transporte Escolar Unido (TEU) ha manifestado ante la Intendencia y la Junta Departamental sus dificultades prácticas y económicas para afrontar los cambios exigidos. Incluso el propio Urse reconoció, ante el legislativo comunal, que ”en la actualidad, prácticamente ninguna camioneta de escolares tiene cinturón, ni de dos ni de tres puntas, excepto algunas que ingresaron en 2010”.
”Se llegó a un acuerdo para que compren las camionetas por leasing, lo cual les representa una importante exoneración económica. El espíritu era que esas camionetas ingresaran en el país o en el mercado con cinturones de tres puntas regulables y con asientos individuales. Es cierto que ingresaron 40 camionetas que fueron compradas mediante leasing -y por tanto se ahorraron ese dinero- y que ahora quieren ser introducidas en el mercado sin ponerles los cinturones o los asientos”, declaró el futuro director de la Dirección de Movilidad Urbana de la intendenta electa Ana Olivera.
La administración admite que no es fácil conseguir los asientos apropiados para los niños, e incluso los cinturones, y que ”a cada camioneta le costaría entre US$ 3.000 y US$ 6.000 ese tipo de equipamiento”.
Por eso, las camionetas que sean detectadas en infracción, a partir del 1° de julio, tendrán un período de gracia de seis meses para regularizar su situación.
También se establecerá la capacidad de cada camioneta, ”de manera que se sepa cuántos niños pueden viajar”.
”Además, vamos a exigir sillas complementarias para los niños menores de tres años; para ello tiene que haber un asiento con cinturón de seguridad”, añadió Urse.
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