Una de las actividades más frecuentes del verano sin duda es ir a la playa. Aunque algunos bebés primero la rechazan porque no les gusta sentir la arena bajo sus pies o porque le tienen miedo al agua, a partir de los dos años casi todos los niños la disfrutan, ya sea chapoteando en la orilla, entreteniéndose con baldes y palas e incluso mirando a su alrededor, fascinados por la cantidad de gente y las diferentes actividades que se desarrollan. En esta nota les damos algunos consejos para disfrutar la playa al máximo, aún con niños o bebés.
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