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Para que el cerebro se desarrolle normalmente, el embarazo debe transcurrir en las mejores condiciones posibles. De nada sirve que los cromosomas se hayan combinado correctamente, si las células nerviosas no reciben suficiente alimento y oxigenación. El alcohol y el tabaco pueden afectar el normal desarrollo del cerebro del bebe. Cuando aún no sospechamos el embarazo (tercera semana)comienza a formarse el tubo neural cuyas células se reproducen miles de veces por minuto, coordinando unas partes del cerebro con otras. Luego del nacimiento todo continuará perfeccionándose; cada una de los millones de neuronas deberán conectarse con otras miles, pudiendo compararse esto con un cableado de la red eléctrica. De los miles de genes que contiene el material hereditario del ser humano, la mitad intervienen en la construcción y mantenimiento del sistema nervioso.
Al igual que una máquina necesita energía eléctrica para funcionar, el cerebro necesita estar bien alimentado y oxigenado. Llevar una vida sana, evitando la ingesta de drogas como el alcohol y tabaco, controlar el embarazo de comienzo a fin, son las cosas que toda embarazada debería hacer mientras el hijo esta en su vientre, y la única forma de darle las mismas posibilidades que a cualquier otro niño sin importar la clase social. La embarazada de un nivel socioeconómico alto, no debe pensar que tiene el futuro de su hijo asegurado porque este vaya a recibir una buena educación académica o porque traiga una ”buena carga genética”, donde quizás ambos padres son profesionales brillantes. Si a pesar de los buenos antecedentes genéticos, esa madre lleva una vida desordenada, introduciendo en su organismo sustancias tóxicas, yendo al ginecólogo pero no siguiendo las instrucciones del mismo, le está negando a su hijo, la posibilidad de aprendizaje más adelante, y por lo tanto, un futuro.
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