|
Carolina es mi tercer hija, después de dos varones. Había perdido un embarazo antes de quedar embarazada de Carolina, por lo que viví este embarazo con una ansiedad especial. La fecha probable de parto era el 20 de setiembre y yo sólo quería que se adelantara para tenerla cuanto antes conmigo. Sin embargo, llegó la fecha y ella seguía muy comodamente dentro de
mi panza. Lo mismo el 21, el 22... Mi esposo me miraba y me decía, ¿no sentís nada, nada pero nada? No podía creer que no tuviera ni una sola contracción. El 23 fui al ginecólogo y le dije que quería que nazca ya mismo, así que me separó la bolsa, pensando que eso haría empezar las contracciones, cosa que no sucedió. Me dijo de todos modos que si no empezaba con contracciones, fuera a internarme al día siguiente a las 13 hrs. Llegué al Casmu y me colocaron suero para inducirme, después de la revisación y el rasurado, y también del desagradable enema... Las contracciones fuertes comenzaron a eso de las 16, 16:30 y Carolina nació aproximadamente a las 19 hrs. midiendo 51 cm y pesando 4.080 kg. Esperábamos una beba grande, pero no tanto... El ginecólogo Roberto Picosky me propuso salir de la sala de partos caminando, empujando yo misma la cunita de la
beba, cosa que hice. En ese momento estaba sola con mi marido, ya que no quise avisar a nadie hasta luego del nacimiento. Mis tres hijos nacieron por parto normal, pero los tres fueron inducidos, ya que en ninguno de los casos tuve contracciones espontáneas. Siempre digo que me hubiera gustado tener esa sensación de tener que salir corriendo por el comienzo de las
contracciones... pero estoy super feliz de haber tenido tres hermosos partos naturales que hoy se traducen en tres maravillosos hijos.
|